Santuario de Nuestra Señora del Carmen
Santuario de Nuestra Señora del Carmen
El Santuario de nuestra Señora del Carmen es el corazón de las fiestas del pueblo y testigo de los días grandes del municipio. En él laten las sienes de Cox y sus paredes saben bien de las penas y alegrías de sus antepasados. Cuatro siglos convierten este emblemático edificio en el corazón religioso del pueblo, crisol de leyendas, anécdotas y emociones, mientras que sus viejos muros, llenos de historia, guardan como si de una fortaleza se tratara, el mayor tesoro de la localidad: la venerada imagen de la Stma. Virgen del Carmen, reina, patrona y protectora de Cox.

El convento se fundó el 25 de octubre de 1611 y se puso la primera piedra para el nuevo templo del Carmen el año 1613 para concluir en el 1619 después de muchos problemas económicos a causa de los pocos medios con que contaba el lugar, habitado escasamente por una treintena de familias, la tarde del 14 de julio, la iglesia era bendecida por su fundador y primer prior de la comunidad el Reverendo Padre Fray Domingo Albertano Saldaña, quien la dedicó a María Santísima de las Virtudes. Así, el nuevo monasterio se llamó “Convento de padres carmelitas calzados de María Santísima de las Virtudes”.

En el interior llama la atención el camarín circular de la patrona que preside el altar mayor, construido en 1780. Los escudos de los señores del lugar, motivos marianos de las letanías de la Virgen, pilastras con capiteles y una coqueta cúpula de media naranja, forman el camarín. En lo alto de la bóveda el Espíritu Santo con ángeles, completan el conjunto. La fachada, austera y monacal, preside una bella plaza sobresaliendo su campanario con un primer cuerpo de portentoso basamento de sillares de cantería. La sobriedad de su decoración da idea de la extrema humildad en la que vivían los frailes del Convento Calzado de Cox.
Con el paso del tiempo la señora marquesa del lugar concurrió a las subastas de los bienes de los Carmelitas, tratando de evitar su desaparición, consiguiendo recuperar para el pueblo este santuario, y con este gesto desprendido hizo posible que se pudieran conservar las fiestas y ferias en honor a la Señora del Carmen, que tanto enorgullece a todo el pueblo de Cox.











