La Iglesia de San Juan Bautista es una de las joyas arquitectónicas y patrimoniales de Cox. De estilo Barroco-Neoclásico, fue construido entre 1774 y 1778 por el arquitecto Don Miguel de Francia Guillén, durante el episcopado de Don José Tormo y Juliá.

El templo se asienta sobre un lugar cargado de historia, ya que fue cimentado sobre los restos de la anterior iglesia y de la primitiva mezquita árabe, lo que lo convierte en un espacio donde conviven siglos de fe, cultura y tradición.

Desde sus orígenes estuvo dedicado a la advocación de San Juan Bautista, con la categoría de primer ascenso y altar privilegiado, reflejo de su relevancia religiosa. En el año 1597 fue elevado oficialmente a la categoría de parroquia, consolidándose como el principal referente espiritual del municipio.

Hoy, la Iglesia de San Juan Bautista no solo es un lugar de culto, sino también un símbolo identitario de Cox, testigo de su evolución histórica y escenario de las celebraciones más importantes de la vida local.

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